ZONA DE CONFORT

zona-de-confort

¿Qué es la Zona de Confort?

Sabes esa sensación incómoda que surge cuando tienes o quieres hacer algo, pero no te atreves por no abandonar tu zona de seguridad.

Sí, ya sea pedir un aumento de sueldo porque crees que te lo mereces, pedir el teléfono a la persona que te gusta, dar una charla en público…

Sabes a qué sensación me refiero, ¿no? 

Esa sensación que nos paraliza y nos impide dar el paso es el indicador que aquello que quieres hacer está fuera de tu zona de confort.

Si te gustan los temas de desarrollo personal o coaching seguramente has escuchado muchas veces la expresión de la zona de confort y en concreto te habrán dicho que tienes que salir de ella.

Pero, ¿qué es realmente esa zona?

¿Por qué tenemos que salir de la zona de confort?

¿Es realmente la causante de nuestros problemas?

Bueno, pues no se trata de ninguna zona o área física de tu cuerpo, sino un concepto psicológico para referirse a cuando estás en una situación que no controlas, que no es familiar y tienes mucha inseguridad de lo que puede pasar al dar ese paso.

Tus rutinas, tu día a día va creando ese espacio psicológico que se denomina zona de confort.

Es decir, la zona en la que te has habituado a estar, comportarte y de forma consciente, o inconsciente, harás cualquier cosa para no salir de ella.

¿Cuál es el origen de la zona de confort?

Aunque parece que es un concepto que está de moda con el auge del desarrollo personal o el coaching, en verdad se trata de un término psicológico del que se habla desde hace ya más de 100 años. Los orígenes parece que vienen de un experimento clásico de la psicología de Robert M. Yerkes y John D. Dodson.

Para entender el trabajo de ese experimento tenemos que comprender la importancia que tienen los estímulos y el estrés en nuestra vida.

Cuando pensamos en el estrés muchas veces lo hacemos como ese enemigo silencioso del siglo XXI que es el causante de muchas enfermedades. Sin embargo, lo que muchos no saben es que el estrés es necesario para la vida.

Sí, necesitamos una cantidad de estrés y estímulo para tener una vida óptima.

Ley de Yerkes-Dodson

De hecho, la ley de Yerkes-Dodson nos dice que para que cada persona esté realmente motivada y en pleno nivel constante de rendimiento tiene que haber una cantidad de estímulo determinado. Si tenemos menos estímulo del necesario nuestra vida se convierte en aburrida y por lo tanto nuestro desempeño baja, pero si tenemos más estímulo, el estrés y el cansancio aparecen y nos paralizamos.

Vale Fernando, pero, ¿Qué es realmente la zona de confort?

Como te decía, es simplemente una zona metafórica, es decir, no existe esa zona como tal, es simplemente tu forma normal de ser y comportante. Es tu forma actual de vivir tu vida. Una zona donde tu estado de ansiedad es neutral.

Tus rutinas, tu día a día, es decir, a lo que te has acostumbrado es para ti esa zona de confort.

Como el Dr. Joe Dispensa dice “es el hábito de ser tú mismo”.

Pero no te confundas con el nombre porque la gran mayoría de las veces no tiene nada de cómoda.

Por ejemplo, ya puedes estar en una relación que no te gusta, ya puedes estar pasándolo mal en tu trabajo y aun así no dar el siguiente paso.

¿Por qué?

La Mente y La Zona de Seguridad

Porque la ansiedad neutral, la incertidumbre que te produce dar el siguiente paso es mayor que la ansiedad y el malestar de quedarte como estás.

Te has acostumbrado a la situación actual y el cambio es desconocido. Ya sabes lo que dice el refrán: “más vale malo conocido que bueno por conocer”.

Cuando nos enfrentamos a algo desconocido nuestra mente empieza a proyectar escenarios donde las cosas van a salir mal, si hay una cosa que no le gusta a nuestra mente es la sensación de incertidumbre porque para la mente la incertidumbre es igual a peligro.

Cualquier acción que tu mente tenga asociado a posible dolor, incomodidad o incertidumbre va a intentar que no la tomes.

Y aunque parezca que esa parálisis es algo malo o que nos pasa algo, en verdad nuestra mente solo quiere que sobrevivas. Ese es el cometido de la mente, hacer todo lo posible para que sobrevivamos y podamos tener descendientes para que la raza siga.

Por eso mismo, ante cualquier asociación que tengas de incertidumbre, peligro o incomodidad tu mente te manda esa sensación para que te lo pienses mucho antes de dar ese paso.

¡GRACIAS MENTE! (leído en tono irónico)

27 Preguntas para comenzar mi revolución personal
Aquí empieza tu nueva vida

¿Qué hay más allá de la zona de confort?

Los expertos dicen que tenemos tres áreas en nuestra vida.

La zona de confort es, como te he dicho, nuestra zona habitual donde nos hemos acostumbrado a vivir. El nivel de ansiedad y estrés está controlado y por lo tanto es neutro.

No es malo estar en esta zona como mucha gente te hará creer. De hecho, es necesario estar en ella.

El problema es que si vives solo en esta zona no vas a experimentar nada nuevo en tu vida. Por lo tanto, esta zona impide tu crecimiento y la oportunidad de experimentar una mejor calidad de vida de la que ahora estás teniendo.

Crecimiento Personal y Zona Segura

Todo crecimiento personal en tu vida va a venir fuera de esa zona de confort, en la que llaman la zona de aprendizaje.

La zona de aprendizaje es aquella zona donde los niveles de ansiedad son más altos, nos hemos atrevido a dar un paso y empezamos a manejar situaciones donde no estamos acostumbrados. Cuanto más tiempo nos pasamos en esta zona más vamos haciendo crecer la zona de confort, pero nos cansa y consume mucha energía. Es un área más incómoda y los niveles de ansiedad son más elevados.

Existe una tercera zona y es la que llaman la zona del terror. Esa es la zona donde los niveles asociados a esas acciones que vamos a dar son tan elevados que te impiden funcionar correctamente y que afecta a todos los ámbitos de tu vida.

¿A qué se refieren con salir de la zona de confort?

Salir significa actuar de forma diferente a lo que estamos acostumbrados hacer, pero en coherencia con quienes nos gustaría ser.

Es dar ese paso y vencer la resistencia que tenemos a la zona de confort.

También es actuar rompiendo ese hábito de ser nosotros mismos.

Igualmente, es probar nuevas cosas, cosas que nos hagan sentir incómodos, pero no por el hecho de sentirnos incómodos, sino por el hecho de hacernos crecer.

Para cada persona es diferente, la misma situación puede ser zona de confort para alguien, pero algo nuevo para una persona.

Para un individuo hablar con un extraño por la calle y pedirle la hora puede estar fuera de su zona de confort, para otra persona no le crea ni la mínima resistencia.

Salir es simplemente actuar a pesar de la incomodidad del momento.

¿Por qué y cómo salir de la zona de confort?

Recuerda: Si hacemos lo que siempre hemos hecho, obtendremos lo que ya tenemos.

Si queremos crecer y experimentar otros resultados en nuestra vida tendremos que hacer cosas que no estamos haciendo habitualmente y el hacer cosas nuevas es incómodo.

No actuar simplemente por evitar una sensación de incomodidad lo que hace es convertirnos en esclavos de nuestros sentimientos, es limitar nuestro potencial.

Entonces, la pregunta clave es, ¿Cómo salir de la zona de confort?

¿Podemos evitar la sensación de incomodidad?

Aquí una mala noticia. Por lo general no podemos evitar esa incomodidad.

Si no te resulta incómodo es que sigues estando en terreno conocido. Lo que podemos hacer para salir de la zona de confort es empezar a acostumbrarnos a esa sensación para que tenga menos poder sobre nosotros.

Cuanto más familiar te hagas a esa sensación, menos resistencia tendrá tu mente a sentirla.

Otra forma de enfrentarte a esa sensación es darse cuenta de que la resistencia nos viene por la incertidumbre de nuestra acción, por el qué dirán, por el qué pasará si… cuantas más historias alimentes en tu cabeza más resistencia vas a encontrar en el camino.

Piensa en lo que quieres conseguir y para qué lo quieres.

Y cuando sientas la resistencia de tu cuerpo, simplemente piensa en la marca NIKE y “Just Do It”.

Simplemente hazlo.

¿Cómo saber si estamos atrapados en nuestra zona de confort?

Que estás atrapado en tu zona de confort lo puedes ver a diario incluso con ejemplos cotidianos.

Pedir siempre el mismo tipo de comida, seguir con el mismo estilo de corte de pelo, aunque lleves pensando ya tiempo en cambiarlo, incluso lo ves cuando el típico turista viene a tu país y acaba comiendo en el McDonald’s porque no se atreve a probar la comida local…

En tu vida tienes muchos ejemplos.

Lo que estás buscando es controlar la situación y evitar esa sensación de incertidumbre e incomodidad.

La gran mayoría de las veces no nos damos cuenta de que estamos en nuestra zona de confort porque simplemente es nuestra forma normal de ser.

Signos que te indican que llevas tiempo viviendo en tu zona de confort:

  • Hace mucho tiempo que tu rutina se ha instaurado en tu vida y no hay gran diferencia entre los días.
  • A pesar de que dices que aprecias el crecimiento, tu vida no ha cambiado en los últimos años. Tu comportamiento es predecible.
  • Tienes la sensación de que hay algo que le falta a tu vida, le falta esa chispa.
  • Ya no sueñas despierto ni tienes grandes cosas que te gustarían conquistar. Hay resignación por las circunstancias que estás viviendo y no ves cómo poder cambiarlo.

En general, cuando tienes la vida de siempre, haciendo lo de siempre, pero en el fondo sabes que debe haber algo más.

Ejercicios para salir de tu zona de confort

Hay muchas formas de salir de tu zona de confort. Si te interesa salir de la zona de confort te he dejado una serie de ejercicios. Sin embargo, no se trata de salir de esa zona por salir, no se trata de vencer esa resistencia por el mero hecho de vencerla, sino que no seas esclavo de una sensación y no te limites.

Entonces, ¿Debemos vivir fuera de nuestra zona de confort?

La respuesta es NO

¡Que no hombre! No hagas caso al gurú de turno.

La zona de confort tiene muchas ventajas. Es nuestro hábitat natural. Es necesario tener momentos donde tenemos esa sensación de que las cosas están controladas y poder así, funcionar en piloto automático.

Vivir en continuo estímulo o estrés no es recomendable ni sano.

Esto no se trata de salir o no salir de la zona de confort. Esto se trata más de mantener un equilibrio sano, que tu vida no sea como la famosa película del día de la marmota, donde siempre es lo mismo.

No vivir preso en tus circunstancias actuales.

Se trata de no quedarte encerrado en tu vida por tener miedo al fracaso. Como una sensación biológica de tu cuerpo que está ahí para protegerte de tus peligros.

Sal de tu zona de confort, o incluso mejor, expándela, pero ten también tu espacio de confort.

Vivir continuamente fuera de la zona de confort tiene su precio, yo lo he vivido varias veces y aunque a la larga lo ves como una experiencia de aprendizaje, cuando lo estás viviendo no es agradable. Asumir riesgos constantemente tiene un coste.

Mi experiencia personal con la Zona de Confort

Cuando me mudé a Australia para trabajar como gerente de equipo en una consultora de negocios, mi día a día era estar fuera de mi zona de confort. No hablaba inglés, y la sensación de que me iban a despedir estaba en mi cabeza todos los días. Hablar con cualquier persona, ir al supermercado o incluso volver a casa en transporte público estaba totalmente fuera de mi zona de confort.

Eso me agotaba física y mentalmente e impactó en mi estado de ánimo y en mis relaciones personales.

Ese descontento y agotamiento tuvo entre otros el precio de mi divorcio.

Tras mi divorcio fue otra época donde tuve que salir de esa zona de confort, tuve que volver a conocer gente y exponerme para rehacer mi vida.

Uno de los pasos que me hizo expandir mi zona de confort fue cuando decidí dejar mi carrera de más de 13 años valorando negocios, un muy buen salario fijo y empezar una carrera en algo que me apasionaba.

Cada vez que sales de esa zona de confort no es agradable, pero paso a paso la vas expandiendo y cuando echo la vista atrás veo todo lo que he crecido por seguir dando pequeños pasos a pesar de esa sensación.

Pero repito, no se trata de vivir fuera de la zona de confort sino de encontrar el equilibrio y expandirla.

Es necesario tener respiros, estar en territorio conocido y darle un respiro a ese nivel de tensión que se genera por la incertidumbre.

La intención de este post es que tomes consciencia sobre esa sensación que frena a la gran mayoría de la gente, que te enfrentes a ella para que cuando alguna vez quieras o tengas que hacer algo que te genere esa sensación no te paralices por ella.

Cuantas más veces sales de esa zona, es decir, cuanto más lo haces, más te acostumbras a ello y por lo tanto tu zona de confort se expande y con ello se expanden los resultados que tienes.

Mientras tanto nos volvemos a leer en otro post o a escuchar en un episodio del podcast.

Comparte

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Fernando Moreno

Fernando Moreno

Coach - Sinvergüenza de mi
Vive con pasión y sin vergüenza

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments

Tabla de contenidos

Entradas Recientes

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x